Tras cinco días de misterio, los españoles escucharon de boca del presidente del Gobierno la clave: se queda en la Moncloa y anuncia un “punto y aparte” en un discurso con claros tintes totalitarios hacia el poder judicial. Rojo no se corta y desvela cómo el “ataque a la judicatura” es apoyado por un periodista clave: Iñaki Gabilondo. Apoya la idea de Mario Garcés de que el blindaje mediático ha sido comprado con publicidad institucional.
