María Jesús Montero deja de ser vicepresidente y ministra de Hacienda para ser la candidata del PSOE en las Elecciones en Andalucía. Ha sorprendido sus declaraciones asegurando que era una de las mujeres con más poder de la democracia. Está recibiendo muchas críticas porque no ha entregado su acta como diputada. Las malas lenguas dicen que para no perder su plaza en el Hospital Virgen del Rocío. El escritor y columnista Iñaki Ezkerra asegura que si Montero volviese a un hospital, sería una amenaza para los enfermos. Como si cayera una bomba nuclear sobre Andalucía.
