Pedro Sánchez ha sido el principal agitador de la cultura del odio contra Israel. El Gobierno ordenó a la Policía no intervenir en las violentas protestas que paralizaron el final de La Vuelta España. El economista José Luis Balbás denuncia que con esta actitud solo provoca problemas con el pueblo de Israel, no con Netanyahu. España podría quedar relegada en temas como la tecnología y la defensa. La izquierda siempre ha utilizado la causa palestina, pero no hace nada.
