El brote de hantavirus en un crucero se ha convertido en la última cortina de humo del Gobierno para tapar su corrupción. El gobierno de Canarias ha denunciado la falta de información. El jurista Mario Garcés ha afirmado que si Canarias hubiera sido Cataluña, no habrían recibido el mismo trato y el barco ni siquiera se hubiera acercado a las costas catalanas.
