Antonio Alarcó defiende en ‘Más se perdió en Cuba’ la necesidad de tener protocolos sanitarios para proceder a tratar a los pacientes como prioridad, y explica que él tiene que ceñirse a eso para operar en lugar de hacerlo como le gustaría. Aun así, pide no hablar de negligencia de los médicos (ello supondría entrar en el ámbito penal), sino de los problemas o las contradicciones con las que nos podemos encontrar en la sanidad cuando vamos a la práctica.
