Dejación de funciones. Así entiende Mario Garcés el hecho de que el ministro de Transportes esté continuamente tuiteando y creando enemistades. De hecho, es más que conocida su facilidad de bloquear en la red social X desde ciudadanos comunes que le hacen preguntas que no le gustan hasta compañeros políticos. Pero esto no es un problema para Sánchez: no quiere un ministro, quiere un “mamporrero”.
