Antonio Castelo dice que el Estado se pondrá muy contento con esta noticia ya que es su primer accionista. Recalca que es una compañía que cuenta con calidad, visibilidad y un dividendo atractivo… pero para Castelo, con estos niveles «ya no está barata en términos históricos». Añade que es una compañía sólida y que «está bien» pero tiene algunos problemas pendientes como una inversión de 10.000 millones, su intención de subir tarifas y las cesiones que quiere hacer el Gobierno, algo que no le gusta ni a la propia Aena.
