Darío García asegura que la medida responde a cierta complacencia para evitar que la Administración estadounidense ejerza una mayor injerencia a través de la regulación o la legislación, y que simplemente actúe como partícipe de lo que él considera una decisión de política industrial. Según García, lo que OpenAI estaría trasladando al Gobierno de Estados Unidos es que la defienda desde dentro y que no la regule para imponer límites o trabas a su desarrollo.
