Darío García asegura que los mercados, en un contexto en el que todos los bonos flotantes entran en previsión por los eventos futuros que puedan tener lugar, se deshacen de aquellos bonos que no ofrecen una rentabilidad y bajan de precio lo suficiente para que los que lo quieren comparar ahora, obtengan en términos reales niveles de rentabilidad ajustados a las nuevas emisiones que pueda emitir el Bundesbank.
