La economía española aceleró por sorpresa en el último trimestre y elevó el crecimiento anual del PIB al 2,8%, pero José Fernández, de USO, advierte de que el análisis no puede quedarse solo en la cifra general. Señala que, en comparación con el trimestre anterior, se ha perdido algo de impulso. Fernández insiste en que el dato realmente importante es el PIB per cápita, ya que al repartir el crecimiento entre el número de personas que lo sostienen, el resultado es mucho menor y sitúa a España entre los países con peores cifras frente a sus socios europeos.
