José Ignacio Enríquez reconoce que le ha sorprendido que el Ibex cierre la semana ligeramente en positivo. Considera que había argumentos suficientes para que predominaran las ventas, aunque celebra que todavía haya inversores dispuestos a asumir riesgos. Sin embargo, cree que es difícil mantener el optimismo y entrar en el mercado en un contexto marcado por el impacto del petróleo o la incertidumbre sobre la gobernabilidad en nuestro país, que se decidirá en noviembre.
