El experto financiero analiza el repunte de la inflación de la eurozona hasta el 3,2% en mayo y considera que el BCE debe actuar con cautela. Enríquez señala que buena parte de las presiones inflacionistas proceden del shock energético y advierte de que una subida de tipos podría restar competitividad a las empresas europeas frente a Estados Unidos y China en un momento especialmente delicado para la economía del continente.
