José Ignacio Enríquez, actuario financiero y presidente de varios fondos cotizados de renta fija, señala que este nivel de exposición puede resultar preocupante desde el punto de vista de la independencia financiera, aunque matiza que en el caso de España también puede interpretarse como un elemento de estabilidad, ya que estos inversores pueden ejercer presión o advertir al Gobierno en función de sus intereses.
