José Ramón Riera explica cómo el encarecimiento del petróleo puede elevar los costes empresariales y retrasar la moderación de la inflación. Con el barril de Brent por encima de los 112 dólares, Riera advierte de las consecuencias de tener que reponer las existencias de crudo a precios mucho más elevados. Una situación que puede trasladarse progresivamente al coste del transporte, la producción y otros bienes y servicios.
