Juan Iranzo destaca que, pese al ajuste a la baja del año pasado, los valores bancarios españoles muestran perspectivas de beneficios sólidas, con morosidad en mínimos y tipos de interés estables. Resalta además la amplia diversificación geográfica de estos bancos, presentes en mercados desarrollados como EE. UU. y en regiones en crecimiento como Iberoamérica.
