El analista considera que la operación solo saldrá adelante si los hermanos Escribano renuncian al control ejecutivo. Salcedo destaca que la valoración de la compañía se ha reducido hasta los 1.500 millones de euros, lejos de las cifras que llegaron a barajarse, y apunta a que el Gobierno ha delegado la ejecución de la estrategia en Ángel Simón.
