Manuel Pinto detalla las formas en las que se puede invertir en bonos. Por un lado, el bono indirecto, también a través de un fondo de inversión o a través de un ETF. Lo malo que tiene el bono directo es que cuando hay una situación de falta de liquidez, el precio al que vendemos el bono suele tener caídas fuertes. Sobre los ETF, Pinto detalla que es similar al fondo de inversión: tiene la facilidad de que es muy líquido al cotizar en bolsa y como es un producto que replica el comportamiento de esos bonos, la comisión de gestión es mucho más eficiente.
