De la visita de Delcy Rodríguez tenía constancia Sánchez, Marlaska y Ábalos. Desde Interior crearon una zona de seguridad en el aeropuerto de Barajas e incluso inspeccionaron la casa en la que se iba a quedar la vicepresidenta venezolana durante su estancia en Madrid. En esa casa estaba prevista una visita de Dolores Delgado que aún era ministra de Justicia. En aquel momento, el gobierno venezolano tenía interés en convencer a Delgado para extraditar a Venezuela y no a EE.UU. a Hugo el pollo Carvajal.
