El exsecretario del PSOE, Santos Cerdán, está a punto de cumplir seis meses en prisión provisional y ya piensa en su vida al salir de la cárcel. A sus 56 años, baraja pedir la jubilación anticipada; si se la niegan, volvería a su antiguo oficio de electricista en Milagro, Navarra, dejando atrás la política tras décadas en la cúpula del PSOE. Mientras tanto, mantiene su estrategia procesal de no colaborar con la Justicia, asegurando que ha sido víctima de una operación mediática, y no contempla declarar ni llegar a acuerdos hasta que concluya la investigación.
