En la recta final de la campaña en Castilla y León, Feijóo endurece su discurso contra Vox. Santiago Abascal advierte que no entregarán sus votos si no tienen en cuenta sus medidas ni participarán en acuerdos con el PSOE. Mientras tanto, Sánchez recurre a Zapatero como talismán para movilizar al electorado progresista. Concluye una campaña electoral marcada por el conflicto en Oriente Medio, el resultado permitirá al presidente del Gobierno conocer si su nuevo eslogan es útil o no para movilizar a una izquierda rota.
