Así se destruye un Estado, y los “indepes” lo saben. Mientras, la ministra Elma Saiz repite letanías mal escritas del estilo: no son cesiones sobre el control de fronteras, sino que se delegan las competencias”¿Pero no decía Marlaska que las fronteras eran competencias exclusivas del Estado? ¿Puede algo así ser delegable? Hoy Marlaska guarda silencio. Incluso con la extravagante Yolanda que de lo que se alegra es de que los derechos humanos se respeten, como si antes de aparecer los Mossos no se respetaran los derechos humanos. ¡Vaya Gobierno de cráneos privilegiados!
