Interior reforzó ayer el dispositivo de seguridad, pero esto no impidió que se desatase la violencia y que los manifestantes se saliesen con la suya. 1.500 agentes de la Policía Nacional y 400 guardias civiles fueron desplegados por la capital, de los que 22 resultaron heridos a raíz de los enfrentamientos con los activistas. Hoy distintos sindicatos culpan directamente al delegado del Gobierno en Madrid por desprotegerles.
