Pedro Sánchez ha presentado su «plan de regeneración democrática» que enmascara una caza contra todos aquellos periodistas en el caso Begoña o el que ataña a su hermano. De todas las medidas presentadas la más peligrosa es la reforma del derecho al honor y a la rectificación, dos derechos, por cierto, ya protegidos en la Constitución. Los medios de comunicación son libres, los ciudadanos los elegimos en libertad los ciudadanos. Lo que para Sánchez son pseudo medios o tabloides digitales, lo son en función a su audiencia, fin filtros previos sean de la Comisión de Mercados y Competencia o de la «gestapillo» de Santos Cerdán
