El que fuera gerente del PSOE, Mariano Moreno guarda silencia sobre el origen del dinero que se repartía en efectivo incluso a miembros de la ejecutiva distintos de Ábalos, Koldo y Cerdán. Ese silencio mantiene como posible una financiación ilegal por parte del partido de Sánchez. El gerente y Koldo coinciden en que no se verificaban los gastos que correspondían a esas entregas. Así las cosas, el magistrado del Supremo escribe que, con independencia de un posible delito de financiación ilegal, lo escuchado permite sospechar que el sistema encubría un mecanismo de blanqueo de dinero que bien pudo encubrir el cobro de sobresueldos a Ábalos, Koldo y Cerdán.
