Siete días después del visto para sentencia, el tribunal ha condenado al fiscal general Álvaro García Ortiz por un delito de revelación de secretos, convirtiéndolo en el primer jefe del Ministerio Público condenado penalmente. El fallo se ha adelantado ante el riesgo de filtraciones por parte de dos magistradas progresistas Susana Polo y Ana Ferrer que se negaron a firmar y anunciaron votos particulares, mientras que los otros cinco magistrados apoyaron la condena. A partir de la notificación, García Ortiz será apartado de su cargo y podrá presentar recursos ante el Supremo y, posteriormente, ante el Tribunal Constitucional.
