La guerra en Irán ha disparado por completo los precios del petróleo y del gas natural. Desde que comenzaron los bombardeos, la gasolina vale un 16% más y el diésel un 31% más. El ataque de Estados Unidos e Israel al mayor campo de gas del mundo ha aumentado aún más la tensión en los mercados y ha provocado considerables subidas en el precio del barril de Brent, que se ha disparado más del 10% y ha rozado los 120 dólares. Sin embargo, el ejecutivo de Sánchez no ha sido capaz aún de aprobar medidas que ayuden a mitigar el impacto en los hogares.
