En la Diada 2025, el independentismo se moviliza bajo el lema “Tenemos más motivos que nunca”, reclamando la independencia como solución al empobrecimiento, al exilio de Puigdemont y a la “persecución” del catalán. Su objetivo es claro: conseguir la singularidad para Cataluña. La protesta llega marcada por la sentencia del TSJC que anula parte del decreto para blindar el catalán en la escuela. El presidente Illa, pese a defender una “Cataluña centrada”, anunció que la Generalidad recurrirá la decisión y protegerá el modelo lingüístico “con toda contundencia”.
