El PSOE, acorralado por casos de corrupción, pretende prohibir a los jueces que abran causas penales tras acusaciones populares de partidos políticos. También inadmitir las acusaciones basadas en lo que ellos denominan como recortes de prensa. Si finalmente sale adelante, no habría causa abierta contra la mujer del presidente, Begoña Gómez o contra su hermano, David Sánchez. Una proposición de ley con la que los socialistas intentan asaltar de nuevo los organismos judiciales.
