Cinco de los siete magistrados que se mostraron a favor de condenar al fiscal general del Estado intentan blindar el fallo. Quieren invalidar los argumentos que Álvaro García Ortiz usará en su futuro recurso. Y es que, todos dan por hecho que el caso acabará en el Tribunal Constitucional. La mayoría afirma que hay un “cuadro probatorio sólido” contra Álvaro García Ortiz. Lo sitúan en el centro de la filtración del correo electrónico donde la defensa de Alberto González Amador reconocía delitos fiscales y también de la nota de prensa que hizo pública esa información reservada. Sin embargo, el voto particular dice lo contrario: asegura que no hay pruebas suficientes y que el Supremo se apoya en sospechas.
