Santos Cerdán seguirá en la cárcel tras el rechazo del Supremo a la petición de su defensa, por riesgo de destrucción de pruebas. Los magistrados consideran que Cerdán ejercía un papel directivo y de control en la trama. Por ello, desestiman el recurso de apelación y mantienen su prisión. Señalan que los indicios contra él son “nutridos y poderosos” y que su libertad podría perjudicar gravemente la investigación. Mientras el Supremo avala con rotundidad los audios aportados por la UCO, la defensa intenta desacreditarlos con un débil argumento de que fueron creados con inteligencia artificial.
