El regreso vacacional pone en evidencia el abandono del Gobierno: más de la mitad de la red viaria española está gravemente deteriorada. Unos 34.000 kilómetros necesitan reconstrucción urgente, mientras Aragón, Castilla-La Mancha y Galicia lideran el colapso. La falta de inversión en mantenimiento compromete la seguridad vial de 5 millones de conductores. Hacen falta 13.400 millones que el Ejecutivo no ha puesto sobre la mesa.
