La Eurocámara ha aprobado el “reglamento de retorno”, una nueva normativa con apoyo de Patriots (VOX en España) y el PP en Bruselas que busca agilizar y endurecer las expulsiones de inmigrantes en situación irregular en toda la Unión Europea. La medida prevé la creación de centros de retorno fuera de la UE y un marco común más estricto, con mayor uso de la detención para garantizar el cumplimiento de las expulsiones. El PSOE ha votado en contra, en un contexto en el que el Gobierno de Pedro Sánchez solo ejecutó el 10% de las más de 50.000 órdenes de expulsión, lo que refleja el contraste entre el nuevo enfoque de la Unión Europea y la política migratoria de Pedro Sánchez.
