El intento de traspasar las competencias de inmigración a Cataluña provoca una nueva fractura en la izquierda. La propuesta, presentada por el PSOE y Junts, previsiblemente no saldrá adelante porque, además del rechazo del PP, Vox y UPN, Podemos también votará en contra, acusando al texto de promover “racismo institucional”. Junts no entiende esta postura y responde con dureza: Jordi Turull acusa a Podemos de “catalanofobia” y de incoherencia por presentarse como confederal y oponerse ahora a una cesión de competencias. El diputado Alberto Ibáñez, de Compromís, adscrito al grupo Sumar, también se desmarca y votará en contra.
