Entrevistamos a Fernando Mena, presidente de ARESEX y vicepresidente de CEEES, para analizar la subida de los carburantes tras la guerra en Irán. Desde la Confederación Española de Estaciones de Servicio han pedido al Gobierno reducir el IVA del 21% al 10%, lo que ayudaría a rebajar en 36 céntimos los precios disparados. Mena nos cuenta que el 28 de febrero una cisterna de carburante costaba 42.000 euros y ahora está en los 50.000. Denuncian que son el penúltimo eslabón de la cadena y establecen sus precios con el precio que el día anterior les impone la petrolera.
