El Fiscal General del Estado se ha negado a someterse al interrogatorio de las acusaciones por “desleales”; entonces solo ha contestado a Fiscalía y a la Abogacía del Estado. Vamos, que jugaba en casa. Su explicación se basa en que él no filtró la información del contribuyente González Amador, que la fiscal Lastra le advirtió de que había algo turbio y sucio y que se atribuía la cancelación de pacto con los fiscales a “órdenes de arriba”. A él, que un fiscal ofrezca un acuerdo de conformidad le parece “extravagante”. García Ortiz afirma tener un conocimiento “somero” del caso sobre el que está acusado de revelar secretos.
