Cinco a dos, son una goleada, en el Fútbol, y en los tribunales. Bien, pues por cinco votos a dos de las “discrepantas” en voto particular, la sala segunda del Supremo ha condenado a Álvaro García Ortiz, Fiscal Gral. del Estado, por un delito de revelación de datos reservados. Es evidente que la sentencia acredita un buen trabajo previo del instructor de la causa. Pero la sentencia, no le condena a penas de cárcel, lo que para muchos es contradictorio.
Para muchos, un un “biscotto” (por seguir en términos futboleros italianos). Un «te condenamos pero solo un poquito» y eso sí, te sacamos del cargo. Es otras palabras, un “pasteleo” entre togas. sin embargo, la sentencia tiene una ventaja de enorme significación. Deja al Tribunal Constitucional de Cándido Conde-Pumpido compuesto y sin novia.
