Las tensiones diplomáticas entre Israel y España han sido una constante desde el pasado 7 de octubre. El primer choque se produjo en noviembre de 2023. Sánchez, en una visita al paso fronterizo de Rafah, condenó los ataques indiscriminados a niños, a lo que Tel Aviv respondió retirando a su embajadora en Madrid por comentarios que calificó de vergonzosos. La cosa no acabó ahí. Seis meses después Sánchez reconoció el Estado de Palestina y el ministro de Exteriores israelí publicó un vídeo acusando a España de incitación antisemita. El peor castigo lo provocó ella, Yolanda Díaz. La ministra parafraseo el lema de Hamás «Del Río Hasta el Mar» e Israel cortó las ayudas de la Embajada española en Israel a los palestinos
