Sánchez y su Gobierno están en “shock” a pesar de que una sentencia condenatoria para Ábalos y Koldo estaba clara desde hace mucho tiempo. La primera fase del impacto fue el silencio. Pedro Sánchez se entretuvo en recomendarnos como combatir el calor. El segundo día cabría pensar que tendríamos asunción de responsabilidades políticas, pero no ha sido así. Sánchez se dedica a explicar porqué su gobierno debe seguir y ofrece doblar las ayudas a la dependencia o un trimestre más de descuento del IVA de los combustibles. Y su Gobierno, con alguna excentricidad, se limita a cuestionar la rebaja de penas a Víctor de Aldama.
