David Sánchez, el hermano del presidente, afrontará la primera semana de febrero el juicio por presunta prevaricación y tráfico de influencias en la Diputación de Badajoz. Su defensa ha preparado una estrategia con 10 testigos y 3 peritos para cuestionar a la juez Beatriz Biedma. El objetivo es generar contradicciones y anular la interpretación judicial que lo llevó a juicio. Una maniobra que busca debilitar la causa y poner en duda la actuación de la magistrada.
