Tras un mes de retrasos e incidentes, las embarcaciones de la Flotilla de la Libertad han cruzado la zona de alto riesgo frente a Gaza. El Gobierno de España se suma a la postura italiana, más firme en frenar la expedición, mientras Israel anuncia que interceptará la flotilla y deportará a los activistas. Los organizadores denuncian acoso en el mar, Yolanda Díaz exige protección a los españoles y Podemos acusa al Ejecutivo de complicidad con Israel. Ada Colau, al frente de la expedición, lamenta el abandono, mientras se investiga si parte de los 3,3 millones recaudados por un sindicato catalán para financiar el viaje podrían tener vínculos con Hamás.
