La ley de amnistía ha puesto patas arriba el Congreso. El malestar que hay entre los letrados es más que palpable, tanto es así que varios de ellos han manifestado su disconformidad y su deseo de desempeñar sus funciones en el Senado. Un descontento que se manifiesta, sobre todo, desde que Armengol nombró a Fernando Galindo como letrado mayor del Congreso con el fin de allanar la tramitación de la ley de amnistía. En los últimos días, ha habido tres letradas que han decidido marcharse al Senado para trabajar bajo las órdenes de la nueva Secretaria General Sara Sieira. Las letradas que se marchan ocupaban puestos clave en el Congreso. A estas salidas, hay que sumar la de Luis de la Peña, interventor de las Cortes, que ha dejado su cargo expresando su disconformidad con el modelo de administración parlamentaria.Un goteo de salidas que muestra el gran malestar que hay dentro del Congreso por la ley de amnistía
