El expresidente del Gobierno, Felipe González, duda de si la regularización de medio millón de inmigrantes se hará de forma correcta. Defiende la medida pero advierte de problemas europeos serios si no se gestiona adecuadamente. Las advertencias de Felipe González cobran mayor relevancia si tenemos en cuenta dos pactos europeos sobre inmigración. Uno de ellos es de 2008 y en él se pide a los Estados a comprometerse a usar sólo regularizaciones de forma selectiva.
