Bruselas aportará 50.000 millones al proyecto mientras que los 150.000 millones restantes los aportarán más de 60 compañías europeas. Un anuncio que viene acompañado de un nuevo objetivo: la instalación de nuevas gigafactorías en terreno comunitario. Este es el plan de Bruselas para intentar hacer frente a los desafíos internacionales. Sin embargo, lo hace más tarde que otros países y con una inversión mucho más baja. Por ejemplo, Estados Unidos dedicará 500.000 millones de dólares en estas nuevas tecnologías. A pesar de ello, para Úrsula Von der Leyen, la carrera está lejos de haber terminado e insiste en la necesidad de que Europa no esté a la zaga de China y Estados Unidos.
