Santiago Abascal protagonizaba un acto político en la plaza de María Pita mientras que un grupo de jóvenes del BNG protestaban contra la presencia de Vox en tierra gallega. La protesta pasó a violencia programada: bengalas, petardos, piedras, huevos o bolardos de metal… todo valía para arrojárselo a la policía. La protesta se saldó con 12 agentes heridos. Pocas horas después se produjeron incidentes en Avilés, también con detenidos y cargas policiales. En esta ocasión, la autoría no esta en discusión. Asturias Antifascista se echó a la calle y protagonizó un acto de violencia política en pre campaña electoral. Da la sensación de que alguien ha hecho sonar el silbato y ha dado orden de que no haya paz en las calles de España.
