El Congreso del PSOE ha sido el escenario elegido por Sánchez para avanzar nuevas promesas en materia de vivienda: la creación de una empresa pública que construya y gestione vivienda social y nuevos impuestos a los pisos turísticos. El presidente ya hizo anuncios similares en otros momentos clave de las legislaturas que han quedado lejos de cumplirse. En abril del año pasado, se comprometió a sacar 50.000 casas de la Sareb a alquiler sostenible y en diciembre elevó la cifra a 183.000. De estas, 123.000 partirían del Sepes, 50.000 de la Sareb y 11.000 del fondo social. La realidad un año después es que solo se ha entregado un 5,5% y la gran mayoría procede del Banco Malo.
