Las informaciones publicadas sobre el expresidente muestran su implicación en Plus Ultra, donde su consultoría recibió pagos coincidiendo con el rescate de la aerolínea durante la pandemia. Más allá de que no haya imputaciones judiciales, los datos revelan patrones de influencia: reuniones en el Ministerio de Transportes, contratos de sociedades vinculadas a él y su familia, y pagos por servicios durante la negociación del rescate. No se trata de un delito probado, pero sí de indicios que apuntan a la necesidad de investigación sobre su papel y conexiones en un proceso con fondos públicos ante las cuales muchos han cerrado los ojos.
