El gran fracaso de Zapatero ha sido no engatusar a Puigdemont para que apoye la reforma Bolaños de la justicia, algo que interesa más a Sánchez que los Presupuestos, aunque de ello se hable poco. Contaba Zp con que el “fugado” iba a comer de su mano con el argumento de que con la reforma tumbaban ambos el «lawfare» y a la “togasfera”. Puigdemont, sin embargo, no ha entrado al trapo, lo que lleva a pensar que el apoyo a Zapatero ha tocado fondo, por lo que a Junts respecta.
