El declive de la figura de Sánchez no es solo moral, su deterioro también es evidente en el plano internacional, donde ha pasado a ser percibido como un activo incómodo y poco fiable por mandatarios clave como Ursula von der Leyen y Donald Trump. Sin embargo, el peor examen es el de los españoles. El ejecutivo de Sánchez asegura que hay una conspiración de jueces, fiscales, la UCO y la UDEF para derrocar su gobierno y practicar ‘lawfare’ contra él.
