Los sindicatos se adelantan a un posible cambio de Gobierno y piden blindar su financiación por ley. Actualmente no existe una norma que fije cuánto dinero reciben del Estado y siempre ha dependido de la voluntad de cada Ejecutivo. El temor de UGT y CCOO está más que justificado: con Sánchez, el Gobierno ha aprobado una partida récord de 30 millones de euros anuales en subvenciones que contrasta con los 8 millones que llegó a concederles Mariano Rajoy. En 2025,(**) PP y VOX trataron de eliminar las ayudas directas a sindicatos pero el Tribunal Constitucional lo ha tumbado por el momento.
