La crisis de la Guardia Civil se recrudece. El director adjunto operativo, Manuel Llamas, ha hecho una confesión clave ante el juez Santiago Pedraz. Ha reconocido por escrito que mantuvo abierta una investigación contra la UCO. Y lo hizo sabiendo que la unidad no había filtrado ningún documento secreto. Así consta en el escrito de la Abogacía del Estado en el marco del ‘caso Cloacas’. Llamas admite que prolongó los expedientes internos de forma indebida. Esperó hasta que Ábalos confesó haber autorizado la difusión de sus mensajes con Pedro Sánchez para frenar las pesquisas internas. Una maniobra que los investigadores consideran un claro intento de presión.
